¿Por qué dejamos la terapia cuando empieza a funcionar?
Por qué muchas personas abandonan terapia justo cuando empiezan a mejorar Existe una idea muy común sobre la terapia: pensar que el proceso siempre se siente bien cuando está funcionando. Pero en la práctica clínica, muchas veces ocurre lo contrario. Hay pacientes que abandonan terapia justo cuando empiezan a notar cambios importantes. Y no necesariamente porque el proceso “no sirva”, sino porque empezar a mejorar también puede resultar incómodo. Al inicio, muchas personas llegan buscando alivio inmediato: dejar de sentir ansiedad, dormir mejor, dejar de sobrepensar o disminuir el malestar emocional. Sin embargo, conforme avanza el proceso, la terapia empieza a tocar aspectos más profundos: patrones aprendidos, heridas emocionales, formas de relacionarse, mecanismos de defensa y verdades personales que durante mucho tiempo se evitaron. Ahí suele aparecer una parte difícil del proceso terapéutico: la confrontación con uno mismo. Porque sanar no ...